Cuando pasa ya algo mas de una semana de aquel Viernes Santo, en el que el Cristo cerró las puertas de nuestra Semana Mayor, llegan a mi memoria muchos momentos de esta breve y apasionada Semana Santa 2011 y llegan en forma de estampas. Esas imágenes que encuadradas en un trozo de cartón, nos hacen indagar en nuestra mente y revivir los bonitos momentos que nos dejaron todas las hermandades al pasear por las calles jerezanas.
Cada estampa, es un momento, una calle, un sentimiento, todas me hacen respirar a incienso y archivar en mi mente de manera ordenada, los buenos momento de la Semana Santa. Cada año es diferente al anterior y las imágenes guardadas nos hacen recordar lo bonito de una y lo precioso de otra.
Estas imágenes, nos acompañan siempre, sin importar el mes, la hora o el minuto. Son recuerdos para la posteridad, de los que uno jamás se cansa de observar y recordar.
Cuando buscamos cualquier objeto, entre cajón y cajón y de repente vemos esa caja, en la que con cariño y melancolía guardamos esas fotografías, la búsqueda de forma inconsciente se detiene, para deleitarnos observando las preciosas imágenes que nos deja cada Semana Mayor de nuestra ciudad.
Pues no hay nada más bonito, que repasar una Semana Santa, en el mes de Agosto, a las cuatro de la tarde, porque para observar a los titulares de nuestras hermandades cualquier momento es el mejor, porque las imágenes nos ayudan a sentir de forma más cercana, porque una imagen, vale más que mil palabras.
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